

Benigno Fernández Polanco alegó que había sufrido una lesión enormísima (sic), pues que las tierras valían 6 ó 7,000 reales, cuando se enajenaron y que Mauricio Gutiérrez pagó 1.964 reales de vellón en pública subasta. Al admitir el recurso, el Tribunal Supremo da por válido el embargo habido por La Hacienda Pública y declara incompetentes al Juzgado de Medina y a la Audiencia de Valladolid.
Para aterrizar a nuestros tiempos, que comparado con la inmensidad no es nada, calculo que al cambio de hoy por los sueldos de mediados del siglo XIX, un real equivaldría a unos 30 euros más o menos.
El torrejón de Ramaguitardo es una ruina romana y es lo único que queda en pie del que fuera el caserío de Romaguitardo que había en el siglo XIX donde nació mi tatarabuela Irene en las tierras y casa de su padre Mauricio. Allí también nació mi bisabuelo Vicente. Mi padre me contaba que de joven iba con mucha frecuencia a la alameda que se ve detrás por donde pasa el Río Minines.
La historia del terrejon se basa en un estudio de Julio Mangas que investigó en Romaguitardo y concluyó de que aquéllos eran restos romanos. Dice tambien en su investigación que llegó a haber allí una villa romana por detrás de donde está la alameda actualmente.
El nombre de "Romaguitardo" hace pensar que pudiera tener ese origen. En el siglo XIX me han dicho que la ruina se habilitó como ermita y en lo alto ponía el nombre de nuestra tatarabuela: Irene Gutiérrez.